Las posibles aplicaciones
son innumerables dadas las posibilidades de la Domótica
y las posibles necesidades de los propios usuarios, por
ello trataremos de agruparlas en algunas comunes. Son:
En el ámbito
del ahorro energético.
Programación y
zonificación de la climatización.
Racionalización de cargas eléctricas: desconexión
de equipos de uso no prioritario en función del
consumo eléctrico en un momento dado. Reduce la
potencia contratada.
Gestión de tarifas, derivando el funcionamiento
de algunos aparatos a horas de tarifa reducida.
En el ámbito
del nivel de confort.
Apagado general de todas las luces de
la vivienda.
Automatización del apagado/ encendido en cada punto
de luz.
Regulación de la iluminación según
el nivel de luminosidad ambiente.
Automatización de todos los distintos sistemas/
instalaciones / equipos dotándolos de control eficiente
y de fácil manejo.
Integración del portero al teléfono, o del
videoportero al televisor.
En el ámbito
de la protección personal y patrimonial.
Detección de un posible intruso.
Simulación de presencia.
Detección de conatos de incendio, fugas de gas,
escapes de agua.
Alerta médica. Teleasistencia.
Cerramiento de persianas puntual y seguro.
En el ámbito
de las comunicaciones.
Control remoto.
Transmisión de alarmas.
Intercomunicaciones.
Separamos dos tipos de vivienda:
la existente y la de nueva construcción, así
como los edificios terciarios.
La oferta actual de productos
y servicios domóticos es atractiva y se adapta a
cualquier tipología de vivienda y/o edificio, ya
sea existente o de nueva construcción.
En el caso de vivienda o edificio de nueva construcción
o de rehabilitación profunda, se recomienda la colocación
de un cableado específico que transmita la información
necesaria entre los diferentes elementos del sistema.
En el caso de vivienda/edificio
existente los requisitos de instalación son mínimos
ya que es posible aprovechar la propia red eléctrica
de la vivienda y la tecnología radio ( sin cables)
como medio de transmisión.
En cualquier caso, los mecanismos de uso son actualmente
sencillos y su coste se ha reducido sensiblemente en los
últimos años.
En cuanto a la tipología
con referencia a las personas, es muy necesario mencionar
la importancia de los sistemas domóticos para personas
mayores o discapacitadas. En estas circunstancias algunas
medidas de confort se convierten en necesidades vitales
y los mecanismos de seguridad cobran un interés específico
evidente.
Elementos
de instalación
Son muchos los elementos
que componen los distintos sistemas de automatización
de viviendas y edificios, desde una central de gestión
para sistemas centralizados hasta un mando automático
a distancia. Dentro de esta multiplicidad de elementos,
empezamos con la definición de dos elementos muy
característicos: los sensores y los actuadores.
Los sensores son los elementos
que utiliza el sistema para conocer el estado de ciertos
parámetros (la temperatura ambiente, la existencia
de un escape de agua, etc. ).
Entre los más comúnmente
utilizados se distinguen los siguientes:
Termostato de
ambiente, destinado a medir la temperatura de
la estancia y permitir la modifica-ción de parámetros
de consigna por parte del usuario.
Sensor de temperatura
interior, destinado a medir únicamente
la temperatura de la estancia.
Sensor de temperatura
exterior, destinado a optimizar el funcionamiento
de la calefacción a través de una óptima
regulación de su carga y/o funcionamiento.
Sondas de temperatura
para gestión de calefacción, necesarias
para controlar de forma correcta distintos tipos de calefacción
eléctrica (por ejemplo, sondas limitadoras para
suelo radiante ).
Sonda de humedad,
destinada a detectar posibles escapes de agua en cocinas,
aseos,etc.
Detector de fugas
de gas, para la detección de posibles
fugas de gas en cocina, etc.
Detector de humo
y/o fuego, para la detección de conatos
de incendio.
Detector de radiofrecuencia
(RF) para detectar avisos de alerta médica emitidos
por un emisor portátil de radiofrecuencia (de idéntico
parecido a los mandos para apertura de puertas de garaje).
Sensor de presencia,
para detección de intrusiones no deseadas en la
vivienda.
Receptor de infrarrojos.
Por otra parte, tenemos
los actuadores. Son elementos que utiliza el sistema para
modificar el estado de ciertos equipos e instalaciones.
Entre los más comúnmente utilizados se distinguen
los siguientes:
Contactores
(o relés de actuación) de carril DIN.
Contactores para base
de enchufe.
Electroválvulas
de corte de suministro (gas y aguas).
Válvulas para
la zonificación de la calefacción por agua
caliente.
Sirenas o elementos zumbadores,
para el aviso de alarmas en curso.
Debemos indicar que el número
de sensores y actuadores varía en el tiempo, dado
que muchas empresas agrupan unos u otros en un sólo
aparato abaratando costes, por lo que esta información
siempre estará sujeta a posibles modificaciones a
lo largo del tiempo. Sin embargo, los elementos básicos
no varían.